Esopo y Sus Fabulas de Moraleja
Mayıs 4, 2009 Por admin
Guardado en Literatura, Personaje
Esopo de Amerium, Frigia, actual Turquía, mucho antes del francés La Fontaine (siglo XVII) y los españoles Félix de Samaniego y Tomás de Iriarte (ambos del siglo XVIII) contó fábulas con moraleja aún vigentes. Esopo de Amerium vivió entre el 620 y el 560 a.C., y fue un esclavo liberado de Frigia. Debido a su gran reputación por su talento para el apólogo, Creso le llamó a su corte, le colmó de favores y le envió después a consultar al oráculo de Delfos, a ofrecer sacrificios en su nombre, y a distribuir recompensas entre los habitantes de aquella ciudad. Irritado por los fraudes y la codicia de aquel pueblo de sacerdotes, Esopo les dirigió sus sarcasmos y, limitándose a ofrecer a los dioses los sacrificios mandados por Creso, devolvió a este príncipe las riquezas destinadas a los habitantes de Delfos.
Fue un fabulista, relató fábulas personificando animales, y fueron transmitidas en forma oral. Se supone que no dejó textos escritos y poco se sabe de él, en épocas se le tomó por un personaje legendario. Sus relatos cortos dejaban una enseñanza o moraleja explícita o implícita, es decir que eran alegorías morales. Con sus relatos logró la universalidad y su nombre perduró hasta nuestros días.
Estas fábulas fueron recreadas en verso por el poeta griego Babrio aproximadamente en el siglo II antes de Cristo. El poeta romano Fedro las reescribió en latín en el siglo primero de la era cristiana. Las fábulas que conocemos hoy en día, son versiones que se han reconstruido con las reescritas posteriormente al fabulista griego. Éste ha inspirado e influido en escritores que han desarrollado este tipo de literatura, como Jean de La Fontaine en Francia, en el Siglo XVII, y Félix María de Samaniego, en España en el Siglo XVIII.
Afrodita y la Gata
Se había enamorado una gata de un hermoso joven, y rogó a Afrodita que la hiciera mujer. La diosa, compadecida de su deseo, la transformó en una bella doncella, y entonces el joven, prendado de ella, la invitó a su casa. Estando ambos descansando en la alcoba nupcial, quiso saber Afrodita si al cambiar de ser a la gata había mudado también de carácter, por lo que soltó un ratón en el centro de la alcoba. Olvidándose la gata de su condición presente, se levantó del lecho y persiguió al ratón para comérselo. Entonces la diosa, indignada, la volvió a su original estado.










Comentarios
Cuéntanos Lo Que Estás Pensando...
Si Quieres Una Imagen Para Mostrar Con Su Comentario, Ve a Buscar Un Gravatar!