Cabeza de Turca

Mayıs 1, 2009 Por admin  
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Ser Cabeza de Turco

Persona a quien se achacan todas las culpas para eximir a otras. Se dice de una persona que es objetivo de todas las acusaciones, especialmente injustas. También se dice de las personas sobre las que recae una acusación o una condena para evitar que los verdaderos culpables sean castigados. Por la historia sabemos que desde el tiempo de las Cruzadas a Tierra Santa, con motivo de la defensa y custodia de Jerusalén, los cristianos estuvieron luchando contra los turcos constantemente.


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El odio con que se miraban estas civilizaciones era tal, que no había mayor placer que cortarle la cabeza a un turco. Cuando lo conseguían, colgaban la cabeza en el mástil del barco o la ensartaban en una lanza y los soldados no cesaban de increpar a la calavera del muerto y de acusarlo de todas las desgracias posibles e imposibles. Por esta razón se dice que uno es cabeza de turco, cuando recibe todo el daño y todas las acusaciones de las que son culpable otros.

Cabeza de turco: Abajo de Todos (Ganz Unten)

Título: Cabeza de Turco: Abajo del Todo
Autor: Günther Wallraff
ISBN: 84-3396-6448.
Editorial: Anagrama SA Compactos.
P.V.P.: 6.00 €.
Idioma: Castellano.
Nº páginas: 240.
Año de edición: 1999.

Sinopsis: ‘Cabeza de turco’ es una de las obras más sobrecogedoras de los últimos tiempos. Su publicación provocó una conmoción en los más altos círculos políticos de la Alemania de la posguerra. Günter Wallraff elaboró una obra maestra, con un trabajo periodístico arriesgado y sacrificado. Posiblemente la obra más especial del autor alemán.

Günter Wallraff adquirió una nueva identidad durante dos años de su vida, convirtiéndose así en Alí el turco. Como Alí el Turco, Günter Wallraff realizó un reportaje sobre las penosas condiciones laborales que los inmigrantes turcos debían soportar para sobrevivir en la Alemania de esos años. Trabajos de limpieza en centrales nucleares sin protección alguna, en una industria farmaceútica como cobaya humana, como peón de construcción sin papeles…

‘Cabeza de turco’ se convierte en un mazazo de realidad para el lector. A lo largo de la obra encontramos nuevos personajes reales, que no son inventados, sino que existen de verdad, que padecen una vida de explotación y miseria. El carácter personal que tiene la obra impacta al lector. Günter Wallraff no nos cuenta una historia ficticia, nos sumerge en una realidad dramática. La acumulación despiadada de experiencias humanas truncadas por el despotismo arrastra al lector a una situación de compromiso con la obra y sus personajes.

 

La publicación de “Cabeza de turco” provocó una auténtica conmoción en Alemania, donde en pocos meses se vendieron más de dos millones de ejemplares, convirtiéndose en el mayor best-seller de la posguerra, un verdadero fenómeno sociocultural. Durante dos años, Günter Wallraff abandonó su identidad y mediante lentillas oscuras, una peluca, bigote, utilizando un alemán rudimentario se transformó en Alí, un inmigrante turco dispuesto a hacer los trabajos más duros, más insalubres, más peligrosos para poder sobrevivir. Así, con sueldos de miseria y condiciones escandalosas, trabaja sin respiro en una hamburguesería McDonald’s, de bracero en una granja, de obrero de la construcción sin papeles ni contratos, lo utilizan como cobaya de la industria farmacéutica, investiga la postura de la Iglesia católica y de las sectas, efectúa limpiezas sin protección alguna en las entrañas de las refinerías metalúrgicas, hace de chófer de un traficante de esclavos, forma parte de un comando suicida reclutado para reparar una avería en una central nuclear.

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