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	<title>EXCURSION ESTAMBUL &#187; Batallas</title>
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		<title>Asedio de Viena</title>
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		<pubDate>Mon, 11 May 2009 00:53:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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El Segundo Sitio de Viena, acontecido en 1683, marcó el comienzo del declive del Imperio Otomano en Europa. Lo inició el gran visir Kara Mustafá, que necesitaba desesperadamente un éxito militar para reforzar su posición inestable. Esperó lograrlo en una campaña contra el emperador Leopoldo I, que estaba distraído con las amenazas de Luis XIV [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-2514" title="vienaasedio" src="http://www.excursionestambul.com/wp-content/uploads/2009/05/vienaasedio.jpg" alt="vienaasedio" width="438" height="590" /></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;">El Segundo Sitio de Viena, acontecido en 1683, marcó el comienzo del declive del Imperio Otomano en Europa. Lo inició el gran visir Kara Mustafá, que necesitaba desesperadamente un éxito militar para reforzar su posición inestable. Esperó lograrlo en una campaña contra el emperador Leopoldo I, que estaba distraído con las amenazas de Luis XIV de Francia. Los turcos, avanzando con una fuerza abrumadora, habían reunido al mayor ejército otomano desde los tiempos de Saladino. Sitiaron la ciudad el 16 de julio, pero su falta de artillería de asedio y la feroz resistencia de la ciudad permitió a Leopoldo pedir al Papa reunir un ejército. Y así fue, el Papa llamó a una cruzada, ésta vez para defender una ciudad cristiana, Viena. A la llamada acudieron todos los países cristianos de europa (excepto el propio rey de Francia, al que llamaron &#8220;el rey Moro&#8221;), bien con tropas, o solo con aportación monetaria (como hizo España). No obstante, la mayor ayudan lo hicieron los alemanes y los polacos, en ayuda de tropas austríacas. Derrotaron al ejército turco en una batalla librada delante de los muros de la ciudad el 12 de septiembre lo que también se conoció como Batalla de Kahlenberg.<span id="more-2513"></span></p>
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		<title>Sipahi Otomano</title>
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		<pubDate>Fri, 08 May 2009 18:07:06 +0000</pubDate>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1981" title="sipahiacaballo" src="http://www.excursionestambul.com/wp-content/uploads/2009/05/sipahiacaballo.jpg" alt="sipahiacaballo" width="590" height="809" /><br />
<span id="more-1978"></span><br />
<img class="aligncenter size-full wp-image-1977" title="sipahi" src="http://www.excursionestambul.com/wp-content/uploads/2009/05/sipahi.jpg" alt="sipahi" width="590" height="791" /></p>
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		<title>La Guerra de Independencia de los Turcos</title>
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		<pubDate>Thu, 07 May 2009 15:27:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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La Guerra de Independencia Turca (en turco: Kurtuluş Savaşı) es un período de la Historia de Turquía que se extiende desde la derrota del Imperio Otomano a manos de los aliados en la Primera Guerra Mundial hasta la declaración de la República de Turquía el 29 de octubre de 1923. 
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			<content:encoded><![CDATA[<p><a id="add_image" class="thickbox" title="Görsel ekle" href="media-upload.php?post_id=-1241709983&amp;type=image&amp;TB_iframe=true"><img src="images/media-button-image.gif" alt="Görsel ekle" /><img class="aligncenter size-full wp-image-1464" title="laguerradeindependenciadelosturcos" src="http://www.excursionestambul.com/wp-content/uploads/2009/05/laguerradeindependenciadelosturcos.jpg" alt="laguerradeindependenciadelosturcos" width="590" height="183" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">La Guerra de Independencia Turca (en turco: Kurtuluş Savaşı) es un período de la Historia de Turquía que se extiende desde la derrota del Imperio Otomano a manos de los aliados en la Primera Guerra Mundial hasta la declaración de la República de Turquía el 29 de octubre de 1923. <span id="more-1463"></span></p>
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		<title>Batalla de Galipoli</title>
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		<pubDate>Thu, 07 May 2009 08:52:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[
La Batalla de Gallípoli o Batalla de los Dardanelos ha sido en la península turca de Gallípoli en 1915 durante la Primera Guerra Mundial. La campaña se conoce en Turquía con el nombre de Çanakkale Savaşları. En el Reino Unido se le llama «Campaña de Dardanelos», mientras que en Australia y Nueva Zelanda se conoce [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1251" title="batalladegalipoli" src="http://www.excursionestambul.com/wp-content/uploads/2009/05/batalladegalipoli.jpg" alt="batalladegalipoli" width="590" height="441" /></p>
<p style="text-align: justify;">La Batalla de Gallípoli o Batalla de los Dardanelos ha sido en la península turca de Gallípoli en 1915 durante la Primera Guerra Mundial. La campaña se conoce en Turquía con el nombre de Çanakkale Savaşları. En el Reino Unido se le llama «Campaña de Dardanelos», mientras que en Australia y Nueva Zelanda se conoce como la «Batalla de Gallípoli». <span id="more-1250"></span></p>
<p style="text-align: justify;">La batalla se inicio con una operación combinada entre británicos y franceses con el fin de conquistar la capital otomana de Constantinopla (la actual Estambul). El control de los estrechos permitiría a Francia y Gran Bretaña revitalizar a Rusia y encerrar a los imperios centrales. Esta idea, defendida netamente por Winston Churchill, se iniciará con el desembarco de Gallípoli, pero los aliados no consiguen penetrar por sorpresa en el Imperio Otomano y fracasan en las sucesivas ofensivas, pereciendo un cuarto de millón de soldados por cada uno de los dos bandos. Sin embargo, el cuerpo expedicionario constituye el ejército de oriente estacionado cerca del campo de Salónica que sostendrá enseguida a los serbios y participará en el hundimiento del Imperio Austrohúngaro.</p>
<p style="text-align: justify;">Además, permitiría el intercambio de trigo ucraniano por armas de los aliados occidentales. El Imperio Ruso necesitaba urgentemente armamento tanto para las rebeliones internas como para enfrentarse a los Imperios Centrales que le hacían frontera (Imperio alemán, Imperio Austrohúngaro e Imperio otomano).</p>
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		<title>Cervantes y Jenizaros</title>
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		<pubDate>Thu, 07 May 2009 06:51:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Etnias]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>

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Los jenízaros y su representación en Los baños de Argel de Cervantes
España y el Imperio Otomano, dos potencias importantes durante los siglos XVI y XVII en el viejo mundo, representaron el rival principal respectivamente y fueron los protagonistas de una disputa sangrienta por el dominio del Mediterráneo y el Norte de África. Esta rivalidad y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.excursionestambul.com/wp-content/uploads/2009/05/yeniceri2.jpg" alt="yeniceri2" title="yeniceri2" width="590" height="405" class="aligncenter size-full wp-image-2931" /></p>
<p><strong>Los jenízaros y su representación en Los baños de Argel de Cervantes</strong></p>
<p style="text-align: justify;">España y el Imperio Otomano, dos potencias importantes durante los siglos XVI y XVII en el viejo mundo, representaron el rival principal respectivamente y fueron los protagonistas de una disputa sangrienta por el dominio del Mediterráneo y el Norte de África. Esta rivalidad y los enfrentamientos causados por ella tuvieron su repercusión a lo largo de la historia en otros ámbitos como la moda, la literatura y la música. Debido a que nuestro ámbito de estudio constituye una rama de la literatura, nos limitaremos a decir que, “la larga y sangrienta lucha entre dos potencias del siglo XVI, España y Turquía, engendró un nuevo género en la literatura española, llamado “literatura de cautivos”, cuya acción suele desarrollarse mayoritariamente en Argel, Túnez y Estambul.” <span id="more-1180"></span><br />
Dr. Mehmet Necati Kutlu<br />
Universidad de Ankara</p>
<p style="text-align: justify;">Miguel de Cervantes Saavedra es una de las figuras más representativas de este género. La creación del célebre autor se puede considerar reflejo de sus propias vivencias pues permaneció unos cinco años en Argel en calidad de cautivo en manos de los turcos hasta que fue rescatado en 1580 por el monje trinitario Juan Gil. Este período de cautiverio tuvo sus efectos sobre la visión y carácter del futuro escritor y naturalmente las experiencias de estos años tuvieron sus repercusiones en sus obras. Ertuğrul Önalp, comenta lo siguiente acerca de la realidad de lo representado en las obras de Cervantes sobre los turcos y el Imperio Otomano en general: “…podemos decir que en los puntos esenciales de la vida cotidiana otomana, Cervantes no hace uso de su imaginación sino que procura ser fiel a la realidad basándose en la documentación existente respecto al Imperio Otomano”.Sin embargo, el mismo investigador añade también que el famoso autor no se detiene cuando tiene que recurrir a la fantasía en detalles de menor importancia. Por otra parte el famoso cervantista Jean Canavaggio hace énfasis en las vivencias personales de Cervantes y alumbra la importancia de éstas en la creación de una de las obras de Cervantes:</p>
<p style="text-align: justify;">“Como fruto de una experiencia insustituible, la del cautiverio, Los baños de Argel suele interpretarse como un testimonio de primer orden sobre la realidad argelina en tiempos de Cervantes.”</p>
<p style="text-align: justify;">En este trabajo nuestro objetivo se limita a realizar un análisis dentro del contexto de dicha obra, evaluando los datos sobre los jenízaros y llegar también a una conclusión acerca de la concordancia con la realidad de lo representado sobre éstos soldados especiales en esta obra del gran escritor español. La afirmación del mismo autor en el contexto de su comedia constituyó un punto de partida importante para iniciar este trabajo. Tomado al pie de la letra la tercera jornada de la comedia, esto es lo que declara Cervantes al final de su relato:</p>
<p style="text-align: justify;">“No de la imaginación este trato se sacó que la verdad lo fraguó bien lejos de la ficción. Dura en Argel este cuento de amor y dulce memoria, y es bien que verdad y historia alegre al entendimiento”</p>
<p style="text-align: justify;">Antes de avanzar en el estudio sobre algunos aspectos y visiones sobre los jenízaros en Los Baños de Argel y su concordancia con la realidad, conviene dar un poco de información acerca del cuerpo de jenízaros y del famoso “sistema de reclutas” que constituía la base de su formación. El cuerpo de jenízaros a lo largo de su historia ha sido el más admirado entre los componentes del ejército otomano, tanto para investigadores occidentales y orientales como para los propios turcos. La razón de tan gran interés hacia éste cuerpo yace en su manera singular de formación y la fuerza insuperable e inalterable que durante siglos representó dentro de la milicia y por lo tanto del estado turco. “Es imposible expresar la fecha exacta en la que por primera vez unidades del cuerpo de jenízaros formaron parte del ejército turco otomano. Pero la gran contribución de los jenízaros como soldados de infantería en la última batalla de Murat I (durante la cual falleció) que tuvo lugar en Kosovo, es un hecho histórico.”</p>
<p style="text-align: justify;">Este cuerpo de soldados selectos que a la vez ejercía como la guardia imperial del palacio turco se componía mayoritariamente de individuos reclutados durante su niñez, de familias cristianas dentro de las vastas tierras del Imperio Otomano. Estos individuos se educaban como musulmanes creyentes y se instruían como guerreros de primer orden y eran los que rompían lanzas a brazo partido en primera fila durante las conquistas otomanas entre los siglos XIV y XIX. “Organizados como un cuerpo de infantería en una época en la que en toda Europa prevalecía el reclutamiento feudal, los jenízaros fueron el primer ejército de oficio de los tiempos modernos, ejército cuya disciplina y eficacia sembraban el terror en el campo del adversario.”</p>
<p style="text-align: justify;">Su desaparición en el siglo XIX. se debe a la pérdida de su infalible disciplina y al hecho de haberse convertido en una amenaza contra toda la administración otomana, incluyendo el mismo sultán; en resumen a la degeneración de su carácter. “El nepotismo, la corrupción, y la indisciplina fueron gradualmente destruyendo su efectividad; y desde los tiempos de Selim III. (1789-1807), los sultanes trataron de desmantelar el cuerpo. Las reformas de Selim, conocidas como ‘Nizam-ı Cedid’ (Nueva Orden), incluyeron la introducción en 1792 de un nuevo voluntariado militar copiado de los ejércitos occidentales de la época. Se establecieron escuelas militares y navales, con la colaboración de oficiales franceses que proporcionaban entrena miento técnico y militar.</p>
<p style="text-align: justify;">Amenazados por estas reformas, los jenízaros protagonizaron una revuelta en 1807 y obligaron a abolir al nuevo ejercito de voluntarios.” Fue Mahmud II quien tuvo éxito en lo que había fracasado Selim III para acabar con la existencia de los jenízaros, tras sucederle en el trono otomano. La abolición del cuerpo de jenízaros tuvo lugar en el año 1826. Los cuarteles de los jenízaros en la capital imperial fueron rodeados con tropas leales al Sultán y el temible cuerpo fue aniquilado de manera muy sangrienta. Este suceso se celebró en la capital Imperial, denominándose, “el acontecimiento benévolo”</p>
<p style="text-align: justify;">El sistema de reclutas para los jenízaros tenía dos fuentes principales:</p>
<p style="text-align: justify;">Una, se basaba en los prisioneros de guerra; una quinta parte de dichos prisioneros se reservaba como “parte del sultán”, estos hombres, tras ser instruidos moral y militarmente se convertían en jenízaros. La segunda fuente importante de los jenízaros era el conocido sistema de los reclutas. Este sistema adoptado a partir del siglo XV, además de fortalecer el ejército, tenía como propósito secundario aumentar la población musulmana de las provincias europeas que casi exclusivamente se componían de pueblos cristianos.</p>
<p style="text-align: justify;">Para entender un poco mejor el sistema y la vida de los miembros de este cuerpo vale la pena detenernos en los principios de su formación de manera un poco más detallada. El historiador Reşat Ekrem Koçu, enumera los artículos de la ley de reclutas que era la base de este sistema de la siguiente manera:</p>
<p style="text-align: justify;">1) Los chicos para reclutar debían tener entre 8 y 18 años de edad.</p>
<p style="text-align: justify;">2) En caso de que el individuo pudiera satisfacer los demás requisitos, el límite de edad podría extenderse hasta los 20.</p>
<p style="text-align: justify;">3) Era indispensable que los chicos que tuvieran estas edades, gozaran de plena salud y tuvieran rasgos faciales y corporales agradables.</p>
<p style="text-align: justify;">4) No teniendo limitaciones de tiempo, el reclutamiento se efectuaba según las necesidades del cuerpo de “acemioğlan” que suministraba hombres al cuerpo de “jenízaros” y tras la solicitud del máximo comandante del cuerpo militar, denominado el ‘Ağa’ de los Jenízaros.</p>
<p style="text-align: justify;">5) El reclutamiento se podía efectuar en todo el país o solamente en una zona limitada.</p>
<p style="text-align: justify;">6) En temporada de reclutamiento, en los pueblos o barrios se reclutaba un joven por cada cuarenta casas.</p>
<p style="text-align: justify;">7) El muchacho para ser reclutado según las normativas, debía de ser uno de cada dos hermanos varones.</p>
<p style="text-align: justify;"> <img src='http://www.excursionestambul.com/wp-includes/images/smilies/icon_cool.gif' alt='8)' class='wp-smiley' /> Aquellos que fuesen el único hijo (varón) de su familia no podrían ser reclutados aunque cumplieran con todos los demás requisitos.</p>
<p style="text-align: justify;">9) No podía ser reclutado, a pesar de cumplir con toda la normativa, aquel muchacho que estuviera casado a pesar de tener menos de dieciocho años de edad.</p>
<p style="text-align: justify;">10) Los muchachos reclutados pasaban por otra selección final y los más destacados se reservaban como “içoğlanı” para el servicio del Sultán y el resto se enviaba para formar parte de los “acemioğlan”.</p>
<p style="text-align: justify;">Teniendo en cuenta que el sistema de reclutamiento se llevaba a cabo a partir de los ocho años y a veces se reclutaban jóvenes de hasta dieciocho o veinte años de edad, algunos interesados pueden pensar que no sería erróneo considerar que dichos jóvenes ya tendrían ideas bastante claras sobre su antigua religión e identidad cultural. Por lo cual podemos llegar a la conclusión de que no sería muy atrevido considerar que la motivación real de la lealtad y obediencia de dichos reclutas se debía más a los privilegios materiales, oportunidades de ascensión social y económica dentro de la estructura imperial, que una simple simpatía a su nueva religión e identidad. A pesar de no ser muy ilógico éste sistema de reflexión y haber ejemplares de este tipo entre sus miembros, aunque no muy abundantes, -como veremos más adelante- este pensamiento no se ajusta a la realidad argelina de la época. Ahora, bajo el alumbramiento de esta información básica y algunos detalles de gran importancia acerca del sistema de los jenízaros de Argel, observemos su representación en la obra del célebre autor y continuemos reflexionando sobre su cercanía a la realidad de la época. A pesar de haber tenido contacto de tipo bélico con la armada otomana en Lepanto (1571) y no con la infantería, Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) relata algunos detalles acerca de este cuerpo -en ocasiones comparada con la “guardia pretoriana” de los romanos- en su obra titulada Los baños de Argel. El gran escritor en su obra relata lo siguiente acerca del trato brindado al esclavo cristiano (Sacristán) por su amo-jenízaro:</p>
<p style="text-align: justify;">“Mamí, Un jenízaro dispuesto que es soldado y dabají (Odabaşı), turco de nación y honesto. Dabají (Odabaşı) es cabo de escuadra o alférez, y bien le cuadra el oficio, que es valiente; y es perro tan excelente, que ni muerde ni ladra.”</p>
<p style="text-align: justify;">Los versos de Cervantes nos presentan a un jenízaro que trata bien, ni grita ni pega, ni amenaza ni tortura a sus esclavos. Es más, Sacristán en otra ocasión hasta llega a definir a su amo como “noble”</p>
<p style="text-align: justify;">Es de suponer que Cervantes en este relato se basa en realidades y experiencias propias porque a primera vista parece que los jenízaros tenían más de un motivo para no maltratar a sus esclavos cristianos. Las dos razones principales para que los jenízaros trataran de manera correcta y admisible a sus esclavos podrían ser las siguientes:</p>
<p style="text-align: justify;">1) El sentimiento de solidaridad que posiblemente pudieran experimentar hacia ellos por seguir conservando dentro de sí, memoria de su estirpe y religión.</p>
<p style="text-align: justify;">2) La esperanza de poder obtener un buen rescate a cambio de ellos. La primera posibilidad queda totalmente descartada al fijarnos en los detalles del sistema de los jenízaros de Argel: el historiador Yılmaz Öztuna, en su libro titulado Hojas de la historia turca nos revela los detalles y las peculiaridades de este cuerpo constituido en Argel, usando el nombre de una institución de la administración central otomana:</p>
<p style="text-align: justify;">“El primer cuerpo de infantería (en Argel) fue formado por Hayreddin Bajá (Barbaroja) en la última etapa de su vida. Este cuerpo estaba compuesto de 6000 hombres, estos fueron denominados ‘jenízaros’. Se denominaron de esta manera a pesar que no eran reclutas como la mayoría de de los jenízaros de Estambul sino turcos que procedían de Anatolia. Solamente se había tomado como ejemplo la organización del cuerpo de jenízaros de Estambul a la hora de organizarse el cuerpo.</p>
<p style="text-align: justify;">El comandante (Ağa) de los jenízaros de Argel tomaba órdenes directamente del virrey de Argel y no dependía del comandante de los jenízaros de Estambul. El ‘Ağa’ de los jenízaros de Argel tenía representantes en Estambul, Esmirna y Antalya. Estos seleccionaban los voluntarios que deseaban reclutarse al cuerpo y cubriendo sus gastos de viaje, los enviaban a Argel según las necesidades.”</p>
<p style="text-align: justify;">Fray Diego de Haedo, en su obra fundamental sobre el Argel de la época respalda toda la información dada por Öztuna (y Cervantes) en este contexto: “Mas Cheridin Barbarroja, muerto que fue su hermano Aruch (Oruç) Barbarroja el mayor, queriendo conservar el estado y dominio de Argel, que el dicho hermano había ganado, y para esto escribiendo, y avisando al Turco cuán abierta tenía la puerta para sujetar toda la África y destruir las provincias de la cristiandad conservándose Argel en poder de los turcos, sus vasallos, fácilmente alcanzó del que no solamente todo turco quisiese pasase libremente de Turquía a Barbaria y Argel; pero que todos los tales, aunque no fuesen genízaros hijos de cristianos, como es uso de Turquía, pudiesen, no obstante eso, estando en Argel, y en sus tierras, ser y llamarse genízaros y gozar de todas las franquezas y libertades que gozan en Turquía los genízaros, las cuales son grandes y muchas en demasía.”</p>
<p style="text-align: justify;">Considerando el testimonio de Haedo y la información dada por Öztuna queda descartada la posibilidad de haber cualquier tipo de simpatía basada en estirpe o religión entre los cautivos y sus amos jenízaros en Argel. Debido a aquello, podemos atrevernos a afirmar la Segunda hipótesis y atenernos más a la explicación basada en la posibilidad de adquisición de beneficios personales a través de los rescates y/o simplemente a la nobleza de carácter de los individuos.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro termino que utiliza Cervantes, -a pesar de ser algo deformado- al definir el jenízaro Mamí nos llamó la atención e hizo pensar que podría constituir una pista para nuestra investigación: la palabra “Dabaji”. Esta palabra es una versión un tanto deformada de la palabra “Odabaşı”. En la obra del historiador Koçu, este rango se detalla de la siguiente forma: “Odabaşı era el comandante adjunto del “orta” (batallón), al mismo tiempo ejercía como cajero, la caja se encontraba en poder del “odabaşı”. Al quedar vacante el puesto de “Odabaşı”, el “Vekilharç”(el menor de los puestos oficiales dentro del ‘Orta’) pasaba a ocupar este puesto.”</p>
<p style="text-align: justify;">Diego de Haedo, también afirma nuestro análisis y comentario acerca del cuerpo y rango del jenízaro que figura en la obra de Cervantes. Haedo anota sus observaciones sobre los jenízaros de Argel y sus rangos de la siguiente forma:</p>
<p style="text-align: justify;">“Segundo grado es Udebaxi, y elprimero de cargo, honra y oficio entre genízaros, y es tanto como Cabo de escuadra…y toda la escuadra tiene un Udebaxi que es cabeza della y Caporal…”</p>
<p style="text-align: justify;">Recordando que el sistema de jenízaros formado por Barbarroja en Argel era idéntico al original de Estambul -con excepción del origen de sus miembros denominándose de manera idéntica al de la ‘Sublime Puerta’ y recordando las palabras de Cervantes, que expone la nacionalidad y carácter de Mamí como “turco de nación y honesto” , no queda duda alguna ni sobre el cuerpo al que pertenecía el carácter “ficticio” de esta obra ni su rango. Al mismo tiempo también se observa claramente que el autor actuó con una exactitud sorprendente, basándose en sus propias vivencias, a la hora de la creación de dicha figura.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro aspecto del jenízaro Mamí que sobresale en la narración de Cervantes es el lugar privilegiado que tenían los miembros de éste cuerpo en la sociedad de la época. A pesar de que en la obra, el lugar privilegiado se atribuye al esclavo del jenízaro y no al jenízaro directamente, se sobreentiende que toda clase de privilegio del que pudiera gozar cualquier esclavo habría de ser por el estatuto social de su amo. Veamos como se relata ésta cuestión en Los baños de Argel:</p>
<p style="text-align: justify;">“que no hay turco, rey ni roque que le mire ni le toque de jenízaro al cautivo, aunque a furor excesivo su insolencia le provoque.”</p>
<p style="text-align: justify;">Las libertades y privilegios de los cuales gozaban los jenízaros que Haedo describe como, “franquezas y libertades que gozan en Turquía los genízaros, las cuales son grandes y muchas en demasía”, efectivamente eran muchos y bastante excesivos en su época. Efectivamente los jenízaros tenían un lugar muy privilegiado en la milicia otomana y no sólo en la milicia sino en la sociedad en general. Tenían una serie de privilegios e inmunidades que les otorgaba un puesto casi inalterable. Sorprendentemente su fuerza llegaba a afectar los puestos de los visires, gran visires y ocasionalmente habían llegado al extremo de destronar e incluso asesinar sultanes. Un suceso de este género quizás se pueda considerar el acontecimiento más trágico de la historia del imperio. Ocurrió a principios del siglo XVII y el asesinato del Sultan Osman II (El Jóven) por los jenízaros tras una jornada de humillaciones y torturas, se registró como una tragedia inolvidable en la historia otomana. Haedo en esta cuestión también afirma totalmente lo expuesto por Cervantes y relata con detalles las fatales consecuencias que sufrirían aquellos que se atrevieran a oponer a algún jenízaro de la siguiente forma:</p>
<p style="text-align: justify;">“…y si alguno que no sea genízaro diere a un genízaro una puñada, o solamente un rempujón, y aunque no sea más que apartarlo de sí, con ponerlo la mano en el pecho o en un brazo, la pena es cortarle la mano, y si le mata, quemarlo vivo, o empalarle, o engancharle, o romperle los huesos con una maza, como habemos visto hacer a muchos…; y de aqui viene ser los genízaros de todos muy temidos y respetados, y ellos tanto más soberbios, arrogantes y atrevidos, y sobre todos lo son los cocineros de las camaradas, a los cuales no hay estorvarles que no tomen y roben de las boticas y tiendas el pan, carne, huevos, gallinas, manteca, miel, fruta, berzas y todo en general cuanto ellos quieren, sin que les fuercen a pagarlo o dejarlo de las manos, ni tampoco alguno se les ha de poner delante en las calles y campos por do pasen; o delante de las boticas do alguna cosa se vende o a donde ellos se acuestan, porque luego echan mano a unas hachuelas que traen siempre fuera de casa en las manos largas como dos palmas o poco más, por donde son conocidos, y rompen con ellos la cabeza o los dientes o algún brazo a quién les enoja o descontenta.”</p>
<p style="text-align: justify;">Como conclusión es posible decir que en lo relacionado a los jenízaros y su lugar en la sociedad otomana Cervantes fue fiel a las realidades históricas. Resulta sorprendente observar que el autor no solo percibió el sistema con sus rasgos más característicos sino que conoció y dio a conocer algunos detalles muy peculiares como lo fueron los principios de formación del cuerpo de jenízaros de Argel.</p>
<p>Notas:</p>
<p style="text-align: justify;">1) Ertuğrul Önalp, “El acercamiento de Cervantes a la realidad otomana”, Historia 16, año XXIII, número 275, p.109.</p>
<p style="text-align: justify;">2) Ertuğrul Önalp, “Algunas realidades otomanas en dos obras de Cervantes: El amante liberal y La gran sultana Doña Catalina de Oviedo”, Actas del IV. Congreso Internacional de Cervantistas, Lepanto, 1-8 de Octubre de 2000, Palma, 2001, p.386.</p>
<p style="text-align: justify;">3) Miguel de Cervantes, Los baños de Argel, Estudio Preliminar por Jean Canavaggio, Taurus Ediciones, Madrid, 1984, p.21.</p>
<p style="text-align: justify;">4) Miguel de Cervantes, Los baños de Argel, Ibid., p.155.</p>
<p style="text-align: justify;">5) Reşat Ekrem Koçu, Yeniçeriler (Jenízaros), Koçu Yayınları (Ediciones Koçu), İstanbul, 1964, p.19.</p>
<p style="text-align: justify;">6) Juan Goytisolo, De la ceca a la meca, Alfaguara, Madrid, 1997, p.100.</p>
<p style="text-align: justify;">7) Peter B., Clarke, Atlas de las religiones del mundo, Editorial Debate, Barcelona, 1994,p.106</p>
<p style="text-align: justify;"> <img src='http://www.excursionestambul.com/wp-includes/images/smilies/icon_cool.gif' alt='8)' class='wp-smiley' /> A fines del siglo XVIII y a principios del siglo XIX, la mayoría de las reformas necesarias en el estado otomano no se habían podido llevar a la práctica por la presión de los jenízaros. Por fin Mahmut II (1808-1839) acaba con el cuerpo el 16 de Junio de 1826, aboliéndolo y realizando una serie de reformas incluyendo la constitución de un nuevo cuerpo de infantería.</p>
<p style="text-align: justify;">9) İsmail Hakkı Uzunçarşılı, Osmanlı Devleti Teşkilatında Kapukulu Ocakları (Los cuerpos dependientes de la “Sublime Puerta” en la organización estatal otomana), Türk Tarih Kurumu Yayınları (Ediciones de la Sociedad Turca de Historia), Ankara, 1988, p.13.</p>
<p style="text-align: justify;">10) Reşat Ekrem Koçu, Op. cit., p. 25.</p>
<p style="text-align: justify;">11) Miguel de Cervantes, Op. cit., p.97.</p>
<p style="text-align: justify;">12) Miguel de Cervantes, Op. cit., p.100.</p>
<p style="text-align: justify;">13) Yılmaz Öztuna, “Türk Tarihinden Yapraklar” (Hojas de la historia turca), Milli Eğitim Bakanlığı Yayınevi (Ediciones del Ministerio de Educación), İstanbul, 1999, p.p.,170-171.</p>
<p style="text-align: justify;">14) Fray Diego de Haedo, Topografía e Historia General de Argel, Sociedad de Bibliófilos Españoles, Madrid, MCMXXVII, p.p., 60-61.</p>
<p style="text-align: justify;">15) Reşat Ekrem Koçu, Op.cit., p. 69.</p>
<p style="text-align: justify;">16) Fray Diego de Haedo, Ibid., p.p., 64, 69.</p>
<p style="text-align: justify;">17) Miguel de Cervantes, Op. cit., p.97.</p>
<p style="text-align: justify;">18) Miguel de Cervantes, Ibid., p.97.</p>
<p style="text-align: justify;">19) Fray Diego de Heado, Op.cit., p.p., 60-61.</p>
<p style="text-align: justify;">20) Fray Diego de Haedo, Op. cit., p,77-78.</p>
<p style="text-align: justify;">Bibliografía:</p>
<p style="text-align: justify;">CLARKE, Peter B., Atlas de las religiones del mundo, Editorial Debate, Barcelona, 1994</p>
<p style="text-align: justify;">DE CERVANTES, Miguel, Los baños de Argel, Estudio Preliminar por Jean Canavaggio, Taurus Ediciones, Madrid,1984.</p>
<p style="text-align: justify;">DE HAEDO, Fray Diego, Topografía e Historia General de Argel, Sociedad de Bibliófilos Españoles, Madrid,MCMXXVII.</p>
<p style="text-align: justify;">GOYTISOLO, Juan, De la ceca a la meca, Alfaguara, Madrid, 1997</p>
<p style="text-align: justify;">KOÇU, Reşat Ekrem Koçu, Yeniçeriler (Jenízaros), Koçu Yayınları (Ediciones Koçu), İstanbul, 1964.</p>
<p style="text-align: justify;">ÖNALP, Ertuğrul, Algunas realidades otomanas en dos obras de Cervantes: El amante liberal y La gran sultana Doña Catalina de Oviedo, Actas del IV. Congreso Internacional de Cervantistas, Lepanto, 1-8 de Octubre de 2000.</p>
<p style="text-align: justify;">ÖNALP,Ertuğrul, El acercamiento de Cervantes a la realidad otomana, Historia 16, año XXIII, número 275.</p>
<p style="text-align: justify;">ÖZTUNA, Yılmaz, Türk Tarihinden Yapraklar (Hojas de la historia turca), Milli Eğitim Bakanlığı Yayınevi (Ediciones del Ministerio de Educación), İstanbul, 1999.</p>
<p style="text-align: justify;">UZUNÇARŞILI, İsmail Hakkı, Osmanlı Devleti Teşkilatında Kapukulu Ocakları (Los cuerpos dependientes de la Sublime Puerta en la organización estatal otomana), Türk Tarih Kurumu Yayınları (Ediciones de la Sociedad Turca de Historia), Ankara, 1988.</p>
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		<title>Guerras Entre el Imperio Bizantino y los Turcos Selyúcidas</title>
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		<pubDate>Tue, 05 May 2009 00:59:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Batallas]]></category>

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Guerras Entre el Imperio Bizantino y los Turcos Selyúcidas del Sultanato de Rum ( Anatolica ).
La batalla de Manzikert tiene lugar el 26 de agosto de 1071, en donde los turcos selyúcidas derrotaron absolutamente a las tropas bizantinas del basileus Romano IV Diógenes. Supuso el comienzo de la caída del Imperio Bizantino al abrir las [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-2361" title="bizantinos" src="http://www.excursionestambul.com/wp-content/uploads/2009/05/bizantinos.jpg" alt="bizantinos" width="590" height="108" /></p>
<p><strong>Guerras Entre el Imperio Bizantino y los Turcos Selyúcidas del Sultanato de Rum ( Anatolica ).</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La batalla de Manzikert tiene lugar el 26 de agosto de 1071, en donde los turcos selyúcidas derrotaron absolutamente a las tropas bizantinas del basileus Romano IV Diógenes. Supuso el comienzo de la caída del Imperio Bizantino al abrir las puertas de Anatolia al empuje turco y la repoblación de numerosas zonas de Asia Menor. <span id="more-603"></span></p>
<p>Fecha: 26 de agosto de 1071.<br />
Lugar: Manzikert, Turquía.<br />
Resultado: Victoria Selyúcida.<br />
En Conflicto: Bizantinos y Turcos (selyúcidas).<br />
Comandantes: Romano IV y Alp Arslan.<br />
Soldados: 40.000 &#8211; 200.000 / 54.000 &#8211; 150.000.<br />
Bajas: cerca de 2000 sin datos.</p>
<p><strong>Antecedentes:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Desde el siglo VII con la pérdida de Siria y Egipto, el Imperio Bizantino estaba reducido esencialmente a dos regiones: los Balcanes y Anatolia (o Asia Menor), siendo esta última el principal granero y zona de reclutamiento del ejército bizantino. Durante la época de Basilio II se había consolidado el dominio en estas dos áreas, estableciendose una frontera oriental con el mundo musulmán que iba desde Antioquía hasta Armenia. La defensa de esta frontera estaba encargada a hombres libres reclutados en la región.</p>
<p style="text-align: justify;">Con la crisis que siguió al fin de la dinastía macedonia, se produjo un enfrentamiento entre dos bandos, el de los militares y el de los funcionarios civiles. La llegada al trono de uno de estos, provocó la reducción en el número de efectivos y el desmantelamiento de parte de las defensas de la frontera este, que quedó abierta a las incursiones de los turcos selyúcidas, comandados por Alp Arslan, que conquistaron Armenia.</p>
<p style="text-align: justify;">La subida al trono de Romano IV Diogenes, un militar, llevó a la organización de un ejército de 70.000 hombres para reconquistar el terreno perdido ante los turcos.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-881" title="imperioselyucida1" src="http://www.excursionestambul.com/wp-content/uploads/2009/05/imperioselyucida1.jpg" alt="imperioselyucida1" width="590" height="834" /></p>
<p><strong>La Batalla:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Solo la mitad del ejército bizantino estaba formado por soldados del país. El resto eran mercenarios turcos o normandos. De los soldados bizantinos, una parte estaba al mando de Andrónico Ducas, perteneciente a una familia rival al emperador.</p>
<p style="text-align: justify;">Tras atravesar Anatolia y asegurar algunas fuertes por el camino, Romano envió al destacamento turco de avanzadilla mientras él seguía hacia Manzikert. No se sabe que fue de los mercenarios turcos, si fueron atacados o simplemente desertaron, pero no se volvió a saber de ellos.</p>
<p style="text-align: justify;">En esta época existían fuertes tensiones en el Imperio Bizantino entre el partido militar y el civil, tensiones que se manifestaron en la falta de cohesión del ejército principal del imperio al intentar recuperar la ciudad de Manzikert.</p>
<p style="text-align: justify;">El cuerpo principal fue acosado continuamente por los turcos selyúcidas utilizando una magistral táctica «de tenaza», lo que obligó al basileus a presentar lucha abierta el 26 de agosto de 1071. Durante la batalla, en la que Romano comandaba la vanguardia, los mercenarios normandos decidieron no intervenir, mientras que la retaguardia, dirigida por Andronico Ducas, se dio a la fuga y volvió a Bizancio, a apoyar los intereses de este último. La derrota fue total y el emperador fue rodeado y capturado por los selyúcidas.</p>
<p><strong>Consecuencias:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En un principio, las consecuencias de la derrota de Manzikert no fueron dramáticas. El emperador derrotado convino con el sultán Alp Arslan un rescate, un tributo y ceder algunas plazas, con lo que le dejó en libertad.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo a su vuelta Romano IV se encontró con que había sido depuesto. Fue apresado por los Ducas, cegado, torturado y abandonado a su suerte. El nuevo basileus quiso cumplir los compromisos del emperador depuesto, por lo que los selyúcidas se consideraron libres del tratado.</p>
<p style="text-align: justify;">A partir de 1073 los selyúcidas comenzaron a invadir Anatolia, ya sin oposición. En pocos años habían formado un nuevo sultanato llamado de Rüm, esto es, de Roma (Bizancio) en pleno centro de la península. Los bizantinos solo pudieron conservar parte de las costas. El Imperio Bizantino había perdido la mitad de su tierra cultivable y de sus recursos humanos, y la nueva frontera era absolutamente indefendible. Por ello, los cronistas bizantinos siempre se refirieron a la batalla de Manzikert como aquel día terrible.</p>
<p style="text-align: justify;">Así, la gran potencia militar que había sido durante siglos el Imperio Bizantino pasó a la defensiva, constituyendo aún una fuerza significativa hasta la batalla de Miriokefalyon, un siglo más tarde, no pudiendo garantizar por más tiempo la contención de las fuerzas del Islam. De este modo de explica la petición formulada por el emperador Alejo Comneno al papa en 1095 para que le enviara mercenarios que le permitieran reconquistar el terreno perdido, lo que daría origen a la Primera Cruzada.</p>
<p><strong>Batalla de Myriokephalon. </strong><br />
Por <strong>Francisco Aguado.</strong></p>
<p><strong>Antecedentes:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Tras la batalla de Manzikert, (26 de Agosto de 1071) y después de un complejo proceso que ocupó alrededor de un siglo; la llanura central de Anatolia había cambiado sensiblemente su aspecto geográfico &#8211; económico &#8211; cultural. Los cultivos tradicionales habían casi desaparecido, en gran medida por la destrucción de la mayor parte de los antiguos sistemas de regadío; la población sedentaria se reducía viéndose sustituida por importantes masas de turcos, organizados en tribus o clanes y dedicados al pastoreo. La estructura de vías, servicios y mercados estaba en decadencia. Pequeños núcleos de organización política (reinos o sultanatos) se asentaban en comarcas que tendían a ser unidades muy aisladas. Algunos poderes con centro y jerarquía propios habían desarrollado una verdadera fuerza, muy ajena, sino francamente hostil al imperio de Constantinopla. Entre ellos destacaba el llamado Sultanado de Ikonium (Konya), en Frigia, (Eskişehir), que ejercía cierta presión y amenaza sobre el área mediterránea y oriental del menguado Bizancio.</p>
<p><strong>Consideraciones Estratégicas:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Hacia la década de 1170, los principales rivales del imperio bizantino, (lo que en argot militar se denominan “enemigos naturales”), eran:</p>
<p style="text-align: justify;">1.-hacia occidente, el imperio alemán de Federico I; con el que chocaban intereses económicos y disputas geográficas sobre las provincias europeas.</p>
<p style="text-align: justify;">2.-hacia oriente, el sultanado de Ikonium liderado por Kılıç Arslan II; refugio de hordas saqueadoras y con evidente ansia de desarrollo y conquista a costa de Bizancio.</p>
<p style="text-align: justify;">colaboración y alianza tácita se había establecido entre esos dos elementos, que hacía mella en Constantinopla y bloqueaba en gran medida su capacidad de reacción en uno y otro caso. El emperador Manuel I Comneno decidió romper uno de los brazos de ese eterno “cascanueces” que acechaba al imperio. Escogió el sultanado de Ikonium, tal vez, porque la situación parecía propicia. El nuevo emir de Alepo (Saladino) parecía tener más interés en debilitar a los turcos que su predecesor y podría ser un aliado (”el enemigo de mi enemigo…”.) Los “germanos” no parecían tener por entonces capacidad real de iniciar alguna acción hostil en la frontera occidental. Se podía reunir un ejército apropiado para la acción, que debería incluir necesariamente un objetivo imprescindible: Tomar y destruir la ciudad-capital de Ikonium.</p>
<p style="text-align: justify;">A veces se especula con la posibilidad de que Manuel Comneno pretendiera llevar a cabo una “recuperación” de la llanura de Anatolia para el imperio. Es difícil de aceptar y creer. Debía saber que para semejante labor no sería suficiente derrotar al sultanado; el cambio social descrito ya era demasiado importante como para “revisarlo” de un golpe. Su verdadero interés era destruir, para siempre, la amenaza de Ikonium. Después… ya se vería. En cualquier caso, tal hubiera sido una tarea de generaciones… manteniendo muy buena inteligencia y saber hacer en el círculo de gobierno bizantino…, algo en verdad difícil por entonces cuando la aristocracia y la “monotonía de genes” parecían imponerse…</p>
<p style="text-align: justify;">Es seguro que Kılıç Arslan II, bien informado, intentó por todos los medios evitar el enfrentamiento y encontrar un compromiso. Manuel I Comneno (el emperador “caballero”, así llamado entre los suyos por los modos y gustos “occidentales” que ostentaba) no aceptó ninguna componenda y, seguro de sus posibilidades, optó por la guerra.</p>
<p><strong>Teatro de Operaciones:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Ikonium (Konya) se sitúa en una región llana hacia el sudoeste de Anatolia, cerrada por una importante cordillera hacia el Norte, Sur y Oeste. El camino más directo para llegar a la ciudad desde territorio bizantino era entonces el marcado por un difícil paso entre montañas (el temible Tzyvritzé) ante el cual permanecían las ruinas de un viejo castillo (Myriokephalon- miríada de cabezas-alturas ahora llamada Aşar Kalesi.) Tiene unos 25 Km. de longitud y se inicia por un estrecho desfiladero al que siguen secciones muy sinuosas, irregulares, boscosas; mas o menos anchas-estrechas, a veces limitadas por vertiginosos precipicios antes de llegar a un espacio central amplio ‹una llanura elevada‹ de casi 6 Km. de anchura. Después, una segunda sección estrecha similar a la primera descrita continúa antes de terminar definitivamente el paso y abrirse a la región periférica de Ikoniom, que apenas se situaba ya a unos 50 Km. desde allí.</p>
<p>Día 17 de Septiembre de 1176.</p>
<p><strong>Desarrollo Táctico:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">1.- Manuel decidió dirigir su ejército hacia MyrioKephalon. Había, al menos, otra alternativa -retroceder y flanquear a través de la ruta que pasaba por la ciudad de Philomelion, (moderna Akşehir)- pero eligió ésta, tal vez, porque conocía el terreno y le impelía un deseo de rápida victoria.</p>
<p style="text-align: justify;">El ejército turco parecía esperar al bizantino en la entrada del paso, lo cual era, en teoría la opción más juiciosa, dada su teórica inferioridad. Muy de madrugada los dos ejércitos establecieron contacto visual. La vanguardia bizantina (sobre todo infantería) arremetió casi inesperadamente contra los turcos que aparentaban haber sido sorprendidos y emprendieron lo que parecía una alocada huída a través del paso. ¿Era una oportunidad de acabar todo pronto?</p>
<p style="text-align: justify;">El ejército bizantino siguió a su vanguardia sin tomar más precauciones. Penetraron en tromba por el paso siguiendo un orden clásico “romano”. En segundo escalón marchaban las compañías de Tágmata, detrás el “ala derecha”, caballería bajo el mando de Balduino de Jerusalén ‹muchos tal vez mercenarios‹ seguido por el “tren de logística y de asedio” ‹carros pesados, cargados a tope y grandes animales de tiro incluidos‹. Después al “ala izquierda”, la guardia del emperador y por último la “retaguardia”, con tropas escogidas dirigidas por el comandante más capaz, Andrónico Kontostephanos. Un estudio riguroso de fuentes y, sobre todo, el análisis del terreno permite afirmar que las tropas bizantinas, en total no superaban los 25.000 hombres. De los turcos es casi imposibles dar cifras, siquiera aproximadas.</p>
<p style="text-align: justify;">Pronto las secciones perdieron contacto y el ejército estuvo estirado al máximo, sobre todo el “ala derecha” que intentaba no perder de vista a los que marchaban por delante ni tampoco el tren de logística que cada vez hacía más lento su camino en aquel espacio tan difícil.</p>
<p style="text-align: justify;">2.- Parece evidente que importantes destacamentos turcos habían podido ocultarse entre árboles y barrancos o medias alturas, en los sectores más propicios de aquel primer tramo del paso.</p>
<p style="text-align: justify;">En un momento dado cayeron como una marea furiosa sobre la desparramada “ala derecha” y el tren de logística. La carnicería fue grande. Balduino mismo resultó muerto, los carros incendiados y animales yacentes bloquearon el camino. Al parecer una inesperada tormenta de arena que se desencadenó complicó aún más el panorama para los bizantinos que no eran capaces de entender bien qué es lo que estaba ocurriendo.</p>
<p style="text-align: justify;">Afirman que el emperador Manuel perdió la compostura y no fue capaz, durante algún tiempo, de tomar medida alguna. Sus mejores oficiales al final consiguieron que reaccionara, se organizaron compañías que en cerrada formación defensiva se fueron abriendo paso, limpiaron de enemigos el recorrido, empujaron fuera los bagajes y carros y permitieron que todas las tropas, al caer la tarde llegaran al espacio abierto “medianero” en el paso. Allí la vanguardia y los Tágmata les esperaban, en una posición fortificada en un tiempo record, porque intuían que atrás habían ocurrido problemas serios.</p>
<p style="text-align: justify;">Durante toda la noche los bizantinos hubieron de repeler ataques feroces de jinetes turcos cuyos alaridos retumbaban entre las “mil” rocas o picos del paso.</p>
<p style="text-align: justify;">3.- Al día siguiente, Manuel y sus oficiales pudieron valorar la situación. El ejército combatiente no había sufrido pérdidas decisivas, seguía siendo muy superior al turco; pero habían desaparecido los elementos de logística (no quedaba forraje, alimentos ni agua) y, sobre todo, los artefactos y materiales imprescindibles para el asedio a Ikonium cuya construcción no podía improvisarse.</p>
<p style="text-align: justify;">Procedía, ahora sí, llegar a un acuerdo con Kılıç Arslan. Se aceptó mantener el Statu Quo y el ejército bizantino pudo regresar a su país sin mayores contratiempos. (”La retirada al día siguiente le permitió ver a Manuel, a cada paso, el sangriento recuerdo de la batalla, máquinas de guerra volcadas, caballos con el vientre abierto, cadáveres por millares”, Diehl, Pág.76)</p>
<p><strong>Consecuencias:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Myriokephalon significó un enorme fracaso táctico y la pérdida de una buena oportunidad estratégica, tal vez, la última que se le dio al Imperio Bizantino. No volvió a intentarse, nunca más, otra campaña como aquella (condiciones, medios y objetivos.)</p>
<p style="text-align: justify;">En occidente, Federico I pudo ufanarse y humillar ‹al menos “literariamente”‹ al emperador Manuel, según una carta que se conserva: “exigía a Manuel que, como rey griego, le tributase la sumisión debida” Mayor insulto para un genuino emperador romano no cabía. Es muy probable que el acontecimiento alterara, y mucho, la psique del “caballero”, (”dicen que a partir de ese día, no se le vio nunca más reír”). Manuel Comneno murió el 24 de Septiembre de 1180. Kılıç Arslan II le sobrevivió, hasta 1193.’</p>
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		<title>Tratado de Kadesh</title>
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		<pubDate>Mon, 04 May 2009 20:19:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Batallas]]></category>

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		<description><![CDATA[
Algún año entre 1299 y 1285 a.C. Valle del río Orontes, cerca de Kadesh. Guerras entre hititas y egipcios por la supremacía en Oriente Próximo. Indeterminado (probable ligera victoria de los hititas). Imperio Nuevo Egipcio y Imperio Hitita. Ramsés II Y Muwatali. 2000 carros de combate y cerca de 16000 infantes 2000 carros de combate [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1738" title="kadesh" src="http://www.excursionestambul.com/wp-content/uploads/2009/05/kadesh.jpg" alt="kadesh" width="590" height="454" /></p>
<p style="text-align: justify;">Algún año entre 1299 y 1285 a.C. Valle del río Orontes, cerca de Kadesh. Guerras entre hititas y egipcios por la supremacía en Oriente Próximo. Indeterminado (probable ligera victoria de los hititas). Imperio Nuevo Egipcio y Imperio Hitita. Ramsés II Y Muwatali. 2000 carros de combate y cerca de 16000 infantes 2000 carros de combate y cerca de 20000 infantes. Más de 5000 Desconocidas (bastante menos que los egipcios).Batalla entre Ramsés II, el joven faraón de Egipto, y Muwatalis, rey del Imperio Hitita, más los aliados de este último; librada aproximadamente el año 1295 a.C., en los alrededores del poblado de Kadesh, cerca del río Orontes, en lo que actualmente es Siria. <span id="more-382"></span></p>
<p>Fecha: Algún año entre 1299 y 1285 a.C.<br />
Lugar: Valle del río Orontes, cerca de Kadesh.<br />
Conflicto: Guerras entre hititas y egipcios por la supremacía en Oriente Próximo.<br />
Resultado: Indeterminado (probable ligera victoria de los hititas).<br />
Combatientes: Imperio Nuevo Egipcio y Imperio Hitita.<br />
Comandantes: Ramsés II Y Muwatali.<br />
Fuerzas: 2000 carros de combate y cerca de 16000 infantes 2000 carros de combate y cerca de 20000 infantes.<br />
Bajas: Más de 5000 Desconocidas (bastante menos que los egipcios).<br />
<img class="aligncenter size-full wp-image-1740" title="kadesh2" src="http://www.excursionestambul.com/wp-content/uploads/2009/05/kadesh2.jpg" alt="kadesh2" width="590" height="321" /></p>
<p style="text-align: justify;">Durante el siglo XIV a.C. el equilibrio de poderes en el Medio Oriente había cambiado substancialmente. La crisis provocada por la reforma religiosa del faraón Ajenatón, sumada al empuje del enérgico monarca hitita Shubiluliuma, provocaron que Siria completa cambiara de manos egipcias a hititas. Al asumir el faraonato, el joven faraón Ramsés se lanzó a una gran campaña militar para recobrar dichos territorios de manos hititas; sin embargo, la guerra se tornaría complicada para los egipcios cuando los hititas consiguieron trabar alianzas con distintos reyezuelos de la región (los de Nahr el-Kelb, Gubla, Arwad, Ugarit, Naharina y Kargamis, concretamente), formando una coalición contra Ramsés. Este, a su vez, consiguió la amistad del príncipe Bentesina de Amurru, hasta el momento aliado de los hititas.</p>
<p style="text-align: justify;">De esta manera, Ramsés se adentró en Siria con cuatro divisiones, compuestas por batallones egipcios, algunos fieros guerreros negros reclutados en Nubia, y un importante contingente de amorreos que detestaban profundamente a los hititas. De esta manera llegó hasta Kadesh y flanqueó la ciudad por el oeste hacia el norte, ignorante de que los hititas habían hecho lo propio, flanqueando la ciudad por el este hacia el sur (por la ribera oriental del río Orontes). Muwatalis, el rey hitita, dio grandes muestras de astucia al enviar soldados que debían dejarse capturar, e informar de esta manera a los egipcios que los hititas se encontraban bastante más al norte. Confiadamente, el impetuoso Ramsés había avanzado con las divisiones Amón y Ra, sin esperar al resto de su ejército, desoyendo los prudentes consejos de sus oficiales. Cuando Ramsés descubrió la verdad, ya era tarde. Nervioso, ordenó preparar las defensas, mientras trataba de enviar mensajes a las divisiones Ptah y Sutekh para que aceleraran la marcha.</p>
<p style="text-align: justify;">Los hititas, que al contrario de los egipcios estaban muy bien organizados y desarrollaban un plan sobre pasos firmes y concretos, cruzaron el río Orontes de este a oeste, por el sur de Kadesh, y se lanzaron a un feroz ataque. Los egipcios, hambrientos y cansados por la marcha, a duras penas consiguieron defenderse. La división Ra fue atacada por el centro y dispersa, mientras que los supervivientes egipcios eran masacrados por los carros de combate hititas. De esta manera unos 5.000 egipcios perecieron (ambos ejércitos contaban más o menos con 20.000 hombres, lo que da una idea de la tragedia). La división Amón, por su parte, resistía desesperadamente. Las divisiones Ptah y Suketh seguían avanzando, ignorantes aún del peligro en que estaban por caer.</p>
<p style="text-align: justify;"><img class="aligncenter size-full wp-image-2002" title="kadesh1" src="http://www.excursionestambul.com/wp-content/uploads/2009/05/kadesh1.jpg" alt="kadesh1" width="590" height="809" /></p>
<p style="text-align: justify;">La batalla estaba en un punto decisivo. Muwatalis tenía todo a su favor para aniquilar las restantes tres divisiones, e incluso dar muerte a Ramsés, que estaba escondido en el fondo de su campamento y protegido por la avidez de los propios hititas, cuyo heterogéneo ejército se desbandó nada más tomar el campamento enemigo, para dedicarse al saqueo y la rapiña. De esta manera, Muwatalis perdió un tiempo valioso en reorganizar su ejército, mientras que Ramsés consiguió quebrar el cerco que los carros de combate hitita habían creado en su torno, y se abrió paso hasta el cercano río Orontes, salvando de esta manera con vida del trance. En su empresa fue auxiliado por un escuadrón militar (se ignora si cadetes egipcios desembarcados en la costa, o alguna tribu de milicianos amorreos), que apareció en la hora undécima y se abalanzó sobre el derruido campamento egipcio, desorganizando aún más a los saqueadores hititas y poniéndolos finalmente en fuga; de esta manera la victoria escapó de las manos de Muwatalis, cuando estaba casi asegurada.</p>
<p style="text-align: justify;">Después de la batalla, Ramsés se retiró al sur, hacia Damasco, desde donde se vio forzado a regresar a Egipto sin ningún triunfo en su haber, e incluso con grandes pérdidas materiales. De todas maneras, esto no le impidió escribir un glorioso poema épico por encargo (el Poema de Pentaur), en el cual describe la batalla como una gloriosa victoria suya (lo que es falso, como es posible cotejar en las crónicas hititas).</p>
<p style="text-align: justify;">De todas maneras, Muwatalis optó por no continuar la guerra, y envió una oferta de paz a Ramsés. El tratado de paz subsiguiente, después de algunas hostilidades posteriores, sería la base de un acuerdo posterior más permanente, el Tratado de Kadesh, que no firmaría Muwatalis sino su sucesor Hattusil III. En cuanto a Bentesina, el aliado amorreo de Ramsés, tuvo un triste destino en manos de Muwatalis, quien se vengó derrocándolo y poniendo en su lugar a Sabili, un rey títere de sus intereses en la región.</p>
<p style="text-align: justify;">La Batalla de Kadesh fue la última contienda a gran escala entre egipcios e hititas, pueblos que ya no volverían a invadir cada uno la esfera de influencia del otro. Es también la primera batalla en la Historia Universal que está documentada hasta el punto que es posible reconstruirla etapa por etapa, incluyendo la estrategia militar y el armamento empleado en la misma.</p>
<p style="text-align: justify;">El Tratado de Kadesh firmado entre los hititos y los egipcios es el primer tratado de paz registrado en el mundo. Este tratado se conserva en el Museo Arqueológico de Estambul en el edificio del Museo del Antiguo Oriente (Nada mas entrar, a la izquierda) donde destaca, entre otras cosas de sumo interés, una tablilla que se llama El Tratado de Kadesh y constituye el tratado de paz mas antiguo que se conserva, acordado entre los Egipcios y los Hititas en 1259 a.C.</p>
<p style="text-align: justify;">Nombre Egipcio: Kadesh, Diosa de origen semítico, reminiscencia de la Anahita persa o la Anat fenicia; era una divinidad guerrera a la que los egipcios trocaron en diosa del amor y es adorada como forma de Hathor y como diosa lunar. Entró a formar parte del panteón egipcio en el Reino Nuevo. Se invocaba su protección contra animales peligrosos. Se representa como una mujer desnuda, de pie sobre una leona, con flechas en las manos; sobre su cabeza lleva la luna creciente y el disco. Posteriormente, se representa desnuda sobre el león, pero con el tocado de Hathor y el collar; en su mano derecha sostiene unas flores de loto y en la izquierda una serpientes. Parece haber formado una tríada con Min y Reshep, aunque no está claro quién es su marido y quién su hijo. Fue adorada también como diosa de la naturaleza. Su culto se implantó en torno a Menfis, concretamente en Deir el- Medineh, donde estaban las comunidades obreras; aquí fue considerada esposa de Ptah, llevando el epíteto de “Amada de Ptah”.</p>
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