De Algeciras a Estambul

Mediterráneo
Quizá porque mi niñez
sigue jugando en tu playa
y escondido tras las cañas
duerme mi primer amor
llevo tu luz y tu olor
por donde quiera que vaya.
Y amontonado en tu arena
guardo amor, juegos y penas
Yo, que en la piel tengo el sabor
amargo del llanto eterno
que han vertido en ti cien pueblos
de Algeciras a Estambul
para que pintes de azul sus largas noches de invierno,
a fuerza de desventuras tu alma es profunda y oscura
A tus atardeceres rojos
se acostumbraron mis ojos
como el recodo al camino.
Soy cantor, soy embustero,
Me gusta el juego y el vino,
tengo alma de marinero.
¿Qué le voy a hacer si yo
nací en el Mediterráneo?
Y te acercas y te vas después de besar mi aldea,
jugando con la marea te vas pensando en volver,
eres como una mujer perfumadita de brea
que se añora y que se quiere,
que se conoce y se teme.
¡Ay!
Si un día para mi mal
viene a buscarme la parca,
empujad al mar mi barca con un levante otoñal
y dejad que el temporal desguace sus alas blancas
y a mí enterradme sin duelo
entre la playa y el cielo.
En la ladera de un monte más alto que el horizonte
quiero tener buena vista,
mi cuerpo será camino,
le daré verde a los pinos
y amarillo a la genista.
Cerca del mar, porque yo
nací en el Mediterráneo
nací en el Mediterráneo.
Nazım Hikmet Ran

Este gran poeta turco nació el 15 de enero de 1902 en Salónica (igual que Mustafa Kemal Atatürk, el fundador de la republica turca), hoy ciudad griega, en un ambiente familiar intelectual. Uno de sus abuelos fue poeta; su padre, director general de prensa, además de diplomático, y su madre Celile Hanım, pintora. Lea más









